La Asociación de Profesionales de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía (AVVAPro), y el sector al que representa, se muestra conforme con el decreto de la Junta de Andalucía para regular los alojamientos turísticos. Así lo ha manifestado su presidente, Carlos Pérez-Lanzac, esta mañana en el acto celebrado en Sevilla para presentar el decreto acompañando a la Junta y a otros actores relevantes para el turismo en nuestra comunidad. No existe el decreto perfecto pero la valoración es positiva.

“Ahora mismo el 73% de los alojamientos turísticos registrados en nuestra comunidad se concentra en pueblos y ciudades de las costas andaluzas y el 75% no está en las capitales de provincia. Además, el 40% del total está en municipios de menos de 50.000 habitantes donde incluso fuera de la temporada alta con el cierre temporal de establecimientos hoteleros el turista no podría alojarse si no es gracias a nuestra tipología de alojamiento. Esta Consejería ha sabido entender el peso del turismo residencial para Andalucía y que con el turismo no se juega. No podemos tratar a un sector entero por las tensiones que se produzcan en barrios concretos de capitales de provincia. Esta es la realidad de nuestro territorio”.

Pérez-Lanzac recuerda que de las 110.000 viviendas turísticas registradas en Andalucía solo 70.000 están activas, por lo tanto hay más de un 36% que figuran en las estadísticas pero de las que no se dispone en realidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). “De los grandes cambios que plantea el decreto, el de la profesionalización del sector es uno de los que más nos convence y por el que hemos apostado durante la mesa de trabajo en la que hemos participado muy activamente todo este tiempo junto a la administración. Es una figura que existe desde hace más de 50 años pero que no estaba regulada. Es una petición histórica del sector que por fin se ha cumplido. Además, aporta más garantías al turista, que cada vez tiene exigencias mayores y ayuda a mejorar al sector implantando nuevos criterios de calidad y una mayor profesionalización”.

Los criterios de calidad que recoge el decreto y el plazo de un año dado para adaptarse son asumibles en opinión de AVVAPro. Son criterios que ya el propio mercado está exigiendo y que de no implantarlos nos haría perder el liderazgo andaluz. El detector de ruidos, por ejemplo, es algo que se ha quedado fuera de este decreto y en lo que cree firmemente AVVAPro, que ya ha potenciado y permitido su instalación por iniciativa propia en 2.000 alojamientos turísticos de Málaga capital y actualmente está trabajando en un convenio con el Ayuntamiento de Sevilla para su implantación en la capital andaluza. “Es algo que vemos fundamental y vamos a seguir peleando para que se incorpore más adelante. El sector sigue comprometido al cien por cien con la habitabilidad de las ciudades y con atraer un turista de calidad. Estamos en contra de cualquier mal actor que no respete a los vecinos y que tenga un impacto negativo. Somos los primeros perjudicados y los más interesados en que la convivencia con los vecinos sea plenamente satisfactoria. Y para ello nos gustaría tener todas las herramientas a nuestro alcance para evitarlo, como los detectores de ruido”.

Sobre el hecho de que los ayuntamientos puedan regular su territorio en la cuestión de los alojamientos turísticos con las nuevas herramientas que les proporciona el decreto de la Junta de Andalucía, Pérez-Lanzac considera que la Consejería liderada por Arturo Bernal sí ha tenido presente el importante peso del turismo residencial en Andalucía, pues no es lo mismo la situación del centro histórico de capitales como Sevilla o Málaga y la de otros municipios como Chiclana, Torrox o Cabo de Gata, por poner un ejemplo.

“Esto no significa que los ayuntamientos puedan actuar a sus anchas, no es un cheque en blanco, tendrán que justificar las decisiones, medir y razonar qué zonas necesitan medidas más restrictivas y cuáles no, porque en la gran mayoría no se están generando problemas y tienen una dependencia muy grande de nuestro sector. Si una norma de cualquier consistorio es proporcional, justificada y cumple con un bien de interés general estaremos completamente de acuerdo en su aplicación. Es más, seremos los primeros en trabajar junto a la administración tantas veces se nos requiera”.

Por último, el presidente de AVVAPro asegura que si el decreto que finalmente se publique en el BOJA, sin sorpresas de última hora, va en la línea de las conversaciones mantenidas todo este tiempo y del trabajo hecho con la administración se cumplirá con lo pretendido antes de iniciar este camino.

“Valoramos muy positivamente cómo la Consejería ha entendido el turismo residencial. Es un marco normativo ambicioso porque Andalucía se juega mucho, no se podía permitir un decreto lesivo contra la columna vertebral de la economía andaluza como es el turismo. Andalucía, comparada con territorios y normativas como las de las Islas Baleares y Cataluña, es ahora de los pocos lugares donde hay garantías jurídicas y donde se entiende el valor del sector. El mapa del alojamiento turístico en nuestra comunidad es muy claro, el 60% son viviendas turísticas, apartamentos y alojamientos rurales”.

En los 11 primeros meses de 2023 el número de turistas que visitaron España aumentó un 18,2% y superó los 79,8 millones, según el INE. El impacto de las viviendas de uso turístico en España es de 9.687 millones de euros (datos de 2022 según el INE) y Andalucía es la mayor aportación nacional con un 20,59%. En 2022, 4.056.936 de turistas eligieron esta opción alojativa en Andalucía, lo que generó un impacto positivo en nuestra comunidad de más de 4.000 millones de euros (4.052.286.679 euros), datos siempre según el INE.

El impacto positivo de los apartamentos y viviendas turísticas en Andalucía

El sector de los apartamentos y viviendas turísticas alojó el año pasado a un total de 4.458.425 turistas que generaron 4.250 millones de euros de impacto en Andalucía según el Instituto Nacional de Estadística (INE) y es un pilar dinamizador fundamental del turismo y de la economía de la región. De hecho, el 60 por ciento de todas las plazas de alojamientos de la comunidad autónoma son apartamentos y viviendas turísticas y casas rurales, que crean más de 20.000 empleos directos, 12.500 indirectos y 9.000 autoempleos.

El mercado de la vivienda turística suele producir un cliente satisfecho y fiel, con gran volumen de demanda y con una repercusión muy favorable para la generación de empleo, emprendimiento, innovación y oportunidades en el entorno más cercano, pues está comprobado que los huéspedes de los alojamientos turísticos suponen un impacto positivo en el comercio de proximidad como la restauración, el alquiler de coche y otros servicios, ya que 6 de cada 10 euros (el 60 por ciento) que gastan los visitantes se hace en compras, productos y servicios del comercio local. El gasto medio total de viaje por reserva de vivienda turística es de 2.967 euros.


Sobre AVVAPro

AVVAPro es una organización integrada por empresas, profesionales y propietarios dedicados a la gestión de viviendas y apartamentos turísticos en Andalucía, que dota de competitividad y garantías de calidad a este segmento de alojamiento, en beneficio de sus usuarios y comunidad relacionada.

La asociación ostenta la representación, a través de sus miembros, de 12.000 viviendas y apartamentos turísticos y cerca de 57.000 plazas de alojamiento repartidas en toda Andalucía. Además, AVVAPro ejerce la defensa y promoción de los intereses generales y específicos de los alojamientos turísticos en la región, formando parte de organizaciones como la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turístico (FEVITUR), la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), el Foro del Turismo de la Costa del Sol, el Plan8 de Sevilla y la Mesa de Turismo y Comercio del Ayuntamiento de Cádiz.

AVVAPro fomenta la contribución positiva de las viviendas y apartamentos turísticos a la economía en aspectos como la desconcentración del turismo en áreas saturadas, la desestacionalización y fidelización de visitantes, el fomento del turismo familiar, residencial y en áreas sin alojamientos, el incremento de la accesibilidad  y comodidad de los usuarios, el uso eficiente del parque inmobiliario y de segundas residencias, y el impulso a la rehabilitación de edificios en los centros históricos.